miércoles, 20 de mayo de 2009

EL SUR TAMBIÉN EXISTE PARA MARIO BENEDETTI

IN MEMORIAM

(Montevideo,17 de mayo de 2009)

Te leeremos siempre. Mario Benedetti nació en 1920 en Uruguay. Es el autor de novelas y relatos como Primavera con una esquina rota, ensayista,  autor teatral, crítico y poeta. Renovador del lenguaje. Hombre y escritor comprometido con su tiempo nos deja su palabra.

Con su ritual de acero 
sus grandes chimeneas 
sus sabios clandestinos 
su canto de sirenas 
sus cielos de neón 
sus ventanas navideñas 
su culto a dios padre 
y de las charreteras 
con sus llaves del reino 
el norte es el que ordena

pero aquí abajo abajo 
el hambre disponible 
recorre el fruto amargo 
de lo que otros deciden 
mientras que el tiempo pasa 
y pasan los desfiles 
y se hacen otras cosas 
que el norte no prohíbe 
con su esperanza dura 
el sur también existe

con sus predicadores 
sus gases que envenenan 
su escuela de chicago 
sus dueños de la tierra 
con sus trapos de lujo 
y su pobre osamenta 
sus defensas gastadas 
sus gastos de defensa 
son su gesta invasora 
el norte es el que ordena

pero aquí abajo abajo 
cada uno en su escondite 
hay hombres y mujeres 
que saben a qué asirse 
aprovechando el sol 
y también los eclipses 
apartando lo inútil 
y usando lo que sirve 
con su fe veterana 
el sur también existe

con su corno francés 
y su academia sueca 
su salsa americana 
y sus llaves inglesas 
con todos sus misiles 
y sus enciclopedias 
su guerra de galaxias 
y su saña opulenta 
con todos sus laureles 
el norte es el que ordena

pero aquí abajo abajo 
cerca de las raíces 
es donde la memoria 
ningún recuerdo omite 
y hay quienes se desmueren 
y hay quienes se desviven 
y así entre todos logran 
lo que era un imposible 
que todo el mundo sepa 
que el sur también existe.

...

 

Cuando uno se lava la cabeza los pensamientos se purifican.

 

Las ventanas son los ojos del mundo y las cortinas sus párpados.

 

La vocación suele estar a pocos centímetros de la equivocación.

 

DE PALABRA EN PALABRA

            Uno de los trayectos más estimulantes de esta vida es el tránsito por el idioma. El pensamiento avanza de palabra en palabra. Es una senda llena de sorpresas y algunas veces totalmente inédita. Y cuando pasa a ser sonido, cuando cada vocablo por fin coincide con la voz que lo espera, entonces lo normal se convierte en milagro. Paso a paso, sílaba a sílaba, el idioma pasa a ser una revelación. Y qué placer cuando un prójimo cualquiera sale a nuestro encuentro, paso a paso también, sílaba a sílaba, y su palabra se abraza con la nuestra.

            Las maravillas y las impurezas emergen repentinamente del olvido y se introducen sin permiso en nuestro asombro. Gracias al idioma, sobrevivimos. Porque somos palabra, quién lo duda. El lenguaje es una bolsa de ideas, una metafísica que no tiene reglas, una propuesta que cada día es distinta.

            Al flanco de los cedros y los pinos crecen los nombres y las flores, porque el lenguaje es también un jardín.