
Su primera novela, Mimoun (1988), fue finalista del Premio Herralde y su obra La larga marcha (1996) fue galardonada con el premio alemán SWR-Bestenliste. Con esta novela inició una trilogía sobre la sociedad española que abarca desde la posguerra hasta la transición, que se completa con La caída de Madrid (2000) y Los viejos amigos (2003). Con Crematorio (2007) hizo un retrato demoledor de la especulación inmobiliaria, y recibió el Premio Nacional de la Crítica, además de muchos otros reconocimientos tanto de la crítica especializada como del público.